
La respuesta es sencilla, aunque comienza desde hace mucho tiempo atrás. Quién diría que una de las empresas más representativas de El Salvador nació, en la ciudad de Santa Ana, hace 102 años. La familia Meza Ayau fue la encargada de iniciar el imperio dedicado a la producción de cerveza en El Salvador bajo el nombre de: “La Constancia, S.A.”. De las cuatro primeras marcas de cerveza, que ellos introdujeron al mercado, solo ha quedado una a lo largo de todo este tiempo: Pilsener. Convirtiéndola como la imagen representativa de nuestro país.
Con el paso de los años “La Constancia” ha tenido que invertir capital en investigaciones de campo para poder determinar a qué población se puede llegar, con el objetivo último de tener más público consumidor. Si en la antigüedad este producto era característico del consumo de los hombres, ahora era más necesario saber qué se podía hacer para que mujeres consumieran este tipo de bebidas, ya que existe una mayoría determinante en el género.

Un ejemplo claro de esta nueva inclusión de las mujeres hacia el producto fue percibido por la población en los recientes veranos. Bajo el eslogan “no hay verano sin morenas, ni morenas sin Pilsener” la empresa ha tenido que dejar los viejos cánones para llegar a más personas. Gracias a los resultados obtenidos se puede asegurar que el éxito fue rotundo. La evaluación de estos sistemas de producción pueden ser vistos desde los grandes eventos que, año con año, han sido organizados en El Salvador.
Sin embargo, algo que caracteriza el sentido emprendedor de esta compañía es que no limitan sus expectativas. En la actualidad, no solo las cervezas son sus únicos productos en las salas de venta, sino también, todo un monopolio de productos como agua, sodas y refrescos embotellados.
A pesar de todo el esfuerzo que esa compañía hace, es triste ver que los salvadoreños solo se sientan identificados por este producto. Ahí les dejo unas preguntas para reflexionar al respecto y ver qué podemos hacer.
¿A Caso no tenemos algo más representativo a nuestra identidad?
¿Será que nada mas el salvadoreño es un ebrio y no cuenta con otras características?
¿Qué podemos explotar, como comunicadores, para tener una mejor imagen?









